Año 2010

LOS NIÑOS MISIONEROS,

CON LOS NIÑOS DE ÁFRICA

 

A los niños de la Archidiócesis de Toledo

 

Escrito dominical, el 24 de enero

 

¡Hola! Me presento: soy el Arzobispo de Toledo, vuestro Obispo. Llevo sólo unos cuantos meses con vosotros. El año pasado escribía por estas fechas a los chavales de Valladolid y el día de la Infancia Misionera, que es este domingo, celebraba con ellos la Santa Misa en aquella Catedral. Este año nos encontraremos, vosotros y yo, un poco más tarde, en la Pascua, pero quiero hablar con vosotros del protagonismo que los niños católicos de Toledo tenéis que tener a la hora de dar a conocer a Jesús en el mundo. Os necesitamos.

No hace mucho tiempo que hemos celebrado la Navidad. Sin duda que para la mayoría de vosotros, chicos y chicas, han sido días preciosos. Tiempo además de vacaciones, de estar con los demás de nuestra familia, de mucho juego y tal vez de regalos porque conmemoramos que ha nacido Jesús. Es una fiesta estupenda…, pero no todos los niños del mundo, sobre todo los de África, la pueden celebrar. Os doy unas cifras: es una vergüenza social que 250 mil niños mueran de hambre todas las semanas, que más de 300 mil sean enrolados como “niños-soldados” en diversas guerras. Uno se pasma al constatar que más de 300 millones de niños trabajan como esclavos; 1000 millones de niños –pensadlo bien- no han oído hablar de Jesucristo. Si a esto añadimos que muchos niños son abortados y otros son sacrificados para conseguir sus órganos y venderlos, podéis imaginaros que la vida de estos niños, sobre todo en África, no es fácil.

La Infancia Misionera es una campaña misionera de los niños, que tiene que gritar a los mayores que eso no puede ser. Pero no se trata sólo de gritar; se trata de hacer muchas cosas a favor de los niños que no tienen vuestra suerte. ¿Cómo se puede hacer esto? De muchas maneras. ¿Quieres un ejemplo? Mira cuánto tienes y reparte parte de ese dinero para tantos niños que necesitan mejorar su situación. Y no basta con predicar: se necesitan escuelas, comedores, ayudas para que los huérfanos no mueran. Son más de 10.000 los niños españoles los que colaboran generosamente en más de doscientos proyectos de ayuda a niños necesitados de alimento, de apoyo a hospitales y orfanatos, de ayuda a escuelas y capillas. Son bastantes, pero no muchos, para ayudar este año de modo especial a niños de África. Total en Toledo hemos recaudado el año pasado 70 mil euros. Una birria, si pensamos lo que gastamos cada día en chuches.

Los testimonios de los misioneros son unánimes al ponderar la disponibilidad de los africanos para escuchar la palabra de Dios, para conocer a Jesús. Prueba de ello es el constante aumento de catecúmenos (los que se preparan para recibir el Bautismo cada año) y cómo viven con intensidad las etapas de formación y catequesis hasta ser incorporados a la Iglesia por el Bautismo. En los países africanos la fe se vive en comunidad y en ese clima fraterno, se celebra la fe. Lo he comprobado yo mismo en África: no es posible entender la celebración de un sacramento, por ejemplo la Primera Comunión, si no es en comunidad, donde todos participan y comparten la misma fe y se comprometen en la misma causa.

Los niños de la Infancia Misionera tienen la posibilidad de cooperar generosamente con los misioneros para ayudar a estos niños, con los que comparten la maravillosa experiencia de encontrarse con Jesús. La oración, pero también la iniciación en las virtudes del desprendimiento, la sobriedad y la generosidad es una de las dimensiones que con más empeño se viven en Infancia Misionera. ¿Queréis uniros a esos 10 mil chavales, para que el número aumente?  Animaros. Merece la pena. Preguntad en vuestra parroquia o en vuestro Colegio. Un saludo para todos.

 X Braulio Rodríguez Plaza

Arzobispo de Toledo

Primado de España

 

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