NOS, DOCTOR D. MARCELO del Título de San Agustín, Presbítero
Cardenal GONZÁLEZ MARTÍN por la misericordia divina Arzobispo de
Toledo, Primado de España.
A todos los miembros del pueblo de Dios, Obispo Auxiliar,
presbíteros, religiosos, religiosas y laicos de la Iglesia
diocesana de Toledo.
Con el fin de revitalizar la acción pastoral de la Iglesia
diocesana y buscando una mayor perfección de la misma, en los
primeros meses de 1986, hice una consulta a todo el presbiterio
diocesano, a través de sus representantes en el Consejo
presbiteral y otros organismos, buscando el camino y los medios
más aptos para hacer realidad dicho empeño.
Habiendo escuchado todas las sugerencias que se me ofrecieron,
propuse al Consejo presbiteral, para recabar su parecer, la
convocatoria de un Sínodo diocesano. Dicha propuesta fue
interrumpida con aplausos como signo de su acogida entusiasta.
Se consideró oportuno que la fase canónica estuviese precedida
de una etapa presinodal que posibilitara la presentación de
sugerencias y propuestas. Para ello, se nombraron las personas y
se constituyeron los organismos competentes que habían de
realizar esta etapa preparatoria. En ella tomaron parte más de
doce mil personas, organizadas en grupos de oración, reflexión y
trabajo. Terminada esta fase que duró tres años, anuncié la
apertura solemne del Sínodo diocesano por decreto de 15 de
diciembre de 1989, fijando para su apertura la fecha del 20 de
enero de 1990.
Tras la constitución de las respectivas comisiones con sus mesas
de presidencia, equipos técnicos y secretaría, así como del
gabinete asesor, y aprobado el reglamento para su buen
funcionamiento y nombrados los componentes sinodales, se inició
el trabajo el 27 de enero. Ha tenido una duración aproximada de
dos años, con la celebración de veintidós sesiones. Las
deliberaciones se realizaron en el marco de las comisiones y en
las sesiones generales. Se presentaron varios anteproyectos que
pasarían a convertirse en proyectos de documentos.
El documento final fue sometido a votación en la sesión general
del 9 de noviembre actual, bajo mi presidencia. Se obtuvo un
resultado ampliamente positivo con la consecución de mas de los
dos tercios de los votos favorables en todas las propuestas
sometidas a deliberación y voto subsiguiente.
Por nuestra parte, y no sin dar gracias a Dios por la singular
merced que nos ha hecho al permitirnos llevar a feliz término la
tarea sinodal, y en conformidad con los cc. 460-468 y otras
normas complementarias, por el presente Decreto
DISPONGO:
1º. Aceptar y
hacer propio el documento que hoy se me presenta, elaborado por
la Asamblea sinodal, tanto en sus principios doctrinales y
descripción de la realidad, como en las orientaciones y normas
pastorales concretas.
2º. Promulgar las
normas jurídicas que en las CONSTITUCIONES SINODALES se
contienen, que conformarán la legislación particular de la
Archidiócesis de Toledo y que entrarán en vigor el día 23 de
enero de 1992, Solemnidad de San Ildefonso, patrono de esta
Archidiócesis.
3º. Abrogar la
normativa y costumbres diocesanas anteriores, que sean
contrarias a este derecho particular.
4º. Autorizar la
publicación y difusión de estas Constituciones Sinodales,
precedidas del presente decreto y disponer que la acción de
todos los miembros del Pueblo de Dios en Toledo en su vida
cristiana al servicio de la Iglesia sea orientada y promovida en
conformidad con las normas y enseñanzas que aquí se contienen.
5º. Pedir a todos
los fieles de Toledo y en particular a los presbíteros y
miembros de las comunidades religiosas y laicos que trabajan por
el Reino de Dios, que estudien, mediten y asimilen estas
Constituciones y ayuden a aplicarlas.
6º. Ordenar que
en nuestros Seminarios Mayores sean explicadas a los alumnos
estas Constituciones en los diversos cursos y disciplinas a que
correspondan, de manera particular en la clase de teología
pastoral.
7º. Determinar
que se cree cuanto antes una delegación para la aplicación del
Sínodo, la cual, siempre en relación con la Secretaría General
del Arzobispado, tendrá como misión programar cuanto sea
necesario para la aplicación diligente de lo que en el Sínodo ha
sido aprobado.
Dado en Toledo, en la Santa Iglesia Catedral Primada, a 23 de
noviembre de 1991, Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo.
Fdo.: + MARCELO GONZÁLEZ MARTÍN
Cardenal Arzobispo de Toledo
Primado de España
Por mandato de Su Eminencia Rvdma.
el Sr. Cardenal Arzobispo
Antonio Sainz-Pardo Moreno
Canciller-Secretario
Firmaron con el
Sr. Cardenal Arzobispo los siguientes miembros sinodales:
Excmo. Sr. D. Rafael Palmero Ramos, obispo Auxilar, D. Juan
García-Santiago Ortiz, D. Antonio Sainz-Pardo Moreno, D. Pedro
Sobrino Vázquez, D. Ángel Rubio Castro, D. Miguel Sánchez
Torrejón, D. Marcelino Casas Puente, D. Evencio Cófreces Merino,
D. Enrique Carrillo Morales, D. Julio Alonso Ampuero, Dña. María
Jesús Guijarro Oporto, D. Alfonso Montero Galán, D. Luciano Soto
García, Dña. Eloisa María Ancos Laín, Dña. Inmaculada de Diego
Abad, D. Juan Sánchez Sánchez, D. Vicente Sainz Sainz, D.
Demetrio Fernández González, D. José Montejano Montejano, D.
José Ramón Díaz Sánchez-Cid, D. José Antonio Sánchez-Valdemoro,
D. Daniel Palomo Rivera y D. Jesús Martín Gómez.