NOTA OFICIAL DEL ARZOBISPADO DE TOLEDO
Ante el eco que han tenido, en los diversos medios de comunicación locales, las palabras pronunciadas en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo por el profesor y académico Dr. D. Juan Nicolau, ayer, domingo día 19 de noviembre, este Arzobispado, profundamente dolido por las afirmaciones de tan eminente historiador, se ve obligado a puntualizar:
1º.- Nadie ha sentido más la disolución de la comunidad de las MM. Capuchinas de Toledo que la misma Archidiócesis de Toledo. Hecho inevitable para quien conociese de verdad la situación interna de la comunidad.
2º.- En todo momento se ha velado por la suerte de las hermanas de votos perpetuos, que se han trasladado a otros monasterios. Sobre si se las despidió convenientemente o no, no se trata de argumento para un discurso académico. En todo se ha actuado conforme a las normas y principios eclesiales.
3º.- Sobre la salvaguarda del Patrimonio Histórico-Artístico del convento se ha asegurado totalmente, realizándose inventario, no habiendo salido ninguna pieza de valor, ni saldrá en el futuro.
4º.- El monasterio ahora cuenta con una nutrida comunidad de jóvenes Carmelitas Descalzas que ocupan el convento como usufructuarias y aseguran que siga siendo un lugar de oración y culto a Dios, al servicio de la Iglesia y la sociedad, así como custodiando el patrimonio. Recordamos que el convento de las MM. Capuchinas se edificó sobre las casas en las que Santa Teresa de Jesús comenzó su fundación toledana.
5º.- Ni la Iglesia ni este Arzobispado merecen ataques por la gestión religiosa, disciplinar o gerencial de esta dolorosa situación.
6º.- Hoy el convento es una casa contemplativa que asegura su clausura y su destino religioso. Por lo que se refiere al cuidado del patrimonio, en todo se han observado las normas civiles y canónicas vigentes.
7º.- El Arzobispado se siente profundamente dolido y puesto bajo sospecha, lo mismo que se pone bajo sospecha a las religiosas capuchinas y a las religiosas carmelitas de cuya honestidad nadie puede dudar. Y asimismo considera una intromisión abusiva las palabras del señor académico.
Toledo, 20 de noviembre de 2006