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Toledo 3/02/2008 El Sr. Cardenal ha presidido la Santa Misa en la Catedral Primada La Iglesia no callará, aunque esto "le traiga juicios falsos e injustos que descalifican a quienes los hacen" El Cardenal Arzobispo de Toledo, don Antonio Cañizares Llovera, ha recordado, en la homilía que ha pronunciado esta mañana en la Catedral Primada que "la Iglesia no tiene otra Palabra que decir que Cristo, ni otra riqueza que Cristo, ni otro poder que el de Cristo que vino a servir y no a ser servido. Pero esta Palabra no la callará jamás, no la silenciará a pesar de los poderes de este mundo que quisieran silenciada o verla reducida a los espacios sacrales, no la dejará morir nunca". Por eso ha explicado que "esta riqueza no la dilapidará, ni dejará de compartirla con los hombres, ni cesará de ofrecerla a todos, que no imponerla a nadie". Don Antonio Cañizares ha dicho también que "a la Iglesia, como a Cristo, le importa el hombre de manera fundamental, porque le importa por encima de todo Dios, que en su Hijo ha amado al hombre hasta el extremo y quiere la felicidad para él. Ésa es la raíz de su actuación, aunque esto le traiga sinsabores, insultos, descalificaciones, y aunque así se vea sometida a juicios falsos e injustos que descalifican -lo siento- por sí mismos a quienes los hacen. Ese es el camino de las bienaventuranzas, de la bella y verdadera aventura que recorrió Cristo, verdadero autorretrato suyo". Comentando el texto de las bienaventuranzas, que se ha proclamado como lectura evangélica de este domingo, don Antonio Cañizares ha recordado que las bienaventuranzas Jesús "nos muestra la verdad del hombre llamado a la dicha plena y total, querido por Él hasta lo insospechado y haciéndole así ver su grandeza y su dignidad, así como a la meta y vocación a la que está convocado". Por eso, "la bienaventuranza prometida nos coloca, así, ante opciones morales decisivas…" "Esto es lo que enseña la Iglesia –ha añadido, dirigiéndose a los fieles que le escuchaban-, lo que transmite una y otra vez la jerarquía de la Iglesia en España, vuestros Obispos a quienes algunos os pretenden enfrentar y de los que os intentan separar, y a los que no hay día que no se les critique". "Esto es –ha concluido- lo que la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal hemos dicho en nuestra reciente Nota de "Orientaciones" ante la próxima convocatoria electoral, que no se trata de imposiciones, sino de exhortaciones, en modo alguno partidistas, ni tampoco se trata de un texto coyuntural, sino que tiene una razón de ser muy profunda y muy en sintonía con sus anteriores enseñanzas, esto es, con lo que es la verdad del Evangelio, que nunca ha de callar por servicio a los hombres, servicio que reclama obedecer a Dios antes que a los hombres mismos".
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