Toledo 02/03/2008

Nombra Vicario a don Francisco César García Magán

El Sr. Cardenal erige la Vicaría

Episcopal para la Cultura

 

El pasado 8 de marzo el Sr. Cardenal, don Antonio Cañizares Llovera, firmó un decreto que la Oficina de Información del Arzobispado de Toledo dio a conocer en los primeros días de este mes de abril, mediante el cual erigía la Vicaría Episcopal para la Cultura. Ese mismo día firmó el nombramiento de don Francisco César García Magán como vicario episcopal.

 

En el decreto, don Antonio explica que «la Archidiócesis de Toledo que, en comunión con toda la Iglesia y en sintonía con lo que ha sido su más que milenaria historiaren nuestros días» se siente urgida y apremiada a una nueva evangelización que reclama ineludible-mente evangelizar la cultura». Por eso, afirma que «la evangelización de la cultura, o mejor, el que la fe cristiana se haga cultura es una de las necesidades mayores que la Iglesia tiene por doquier, también aquí y en el momento que vivimos».

     Después, el Sr. Cardenal constata que «la fe, de la que vive y la que anuncia y testimonia la Iglesia, debe –necesariamente– impregnar y conformar el pensamiento, la inteligencia del nombre y su corazón, comprometer al hombre en su totalidad de su ser y de sus aspiraciones, ser pensada y expresada para ser vivida y así crear, generar, hacerse cultura, vivificar la cultura».

     En el apartado tercero del Decreto, don Antonio Cañizares afirma que «la cultura, por su parte, necesita de la fe», ya que «la fe ofrece la visión profunda del hombre que la cultura necesita; más aún, ella es la que puede proporcionar a la cultura su último y radical fundamento». Y, tras recordar que la Iglesia «se ha mostrado extraordinaria promotora de cultura y humanización», el Sr. Cardenal explica que «la presencia de la Iglesia en la cultura no puede limitarse a una mera intervención cultural o culturalista, sino que tiene que ofrecer la posibilidad efectiva de un encuentro con el Señor de la historia, Jesucristo».

     «La nueva evangelización de la cultura y la reconstrucción de un mundo verdaderamente humano» demandan –según recuerda el Sr. Cardenal con palabras de Pablo VI en su encíclica Evangelii Nuntiandi–  «alcanzar y transformar desde dentro, mediante la fuerza del Evangelio, los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación».

 

Toledo es inconcebiblesin la Iglesia

 

«Es lo que la Iglesia ha hecho a lo largo de los siglos», continúa el Primado, y «es lo que aparece también en la dilatada y fecunda historia de esta Iglesia que está en Toledo, prácticamente desde sus orígenes, pero hecho más visible y con más incidencia a partir del Tercer Concilio Toledano».

     Tras realizar un breve recorrido por la historia de la Iglesia toledana, el Sr. Cardenal hace referencia en su escrito a su patrimonio histórico y recuerda que «Toledo, como patrimonio cultural de la humanidad, es inconcebible sin la Iglesia, sin la fe católica y sin la cultura que ha conformado esta fe».

     Pero esto «no es algo que remite al pasado, sino que está llamado a mostrar todo su vigor y su fuerza de actualidad y su capacidad para crear futuro, para generar proyectos y empresas de vida común ilusionantes y llenos de esperanza. La diócesis de Toledo tiene una misión y una grave responsabilidad hoy ante la Iglesia universal, ante España y ante la sociedad de Occidente y aun de Oriente».

     Don Antonio Cañizares recuerda seguidamente que «como Obispo, ayudado de otros, de todos, tengo la obligación y el deber moral de promover en nuestra diócesis el encuentro entre el mensaje salvífico con la cultura de nuestro tiempo, frecuentemente marcada por la increencia, la secularización profunda o la indiferencia religiosa, a fin de que ésta se abra siempre y cada día más a la fe cristiana, creadora de cultura y fuente inspiradora de pensamiento, de ciencias, de letras y de arte», aunque «esto no es algo nuevo en nuestra diócesis que haya que comenzar ahora».

            Por todo esto, el Sr. Cardenal explica en su Decreto que «la creación de esta Vicaría Episcopal, signo de la prioridad pastoral de la evangelización de la cultura en Toledo y en nuestra sociedad, siempre y sobre todo en los años venideros, habrá de contribuir a la urgente tarea de la Iglesia, y de los cristianos en ella y con ella, de rehacer el entramado cristiano de la sociedad y de la cultura, de mostrar en la vida real y concreta, en los diferentes campos del vasto y complejo campo de la cultura, la fuerza renovadora y humanizadora del Evangelio».

 

n El nuevo Vicario Episcopal para la Cultura, don Francisco César García Magán, nació en Madrid el año 1962 y fue ordenado sacerdote de la diócesis de Toledo en 1986. Es Doctor en Derecho Canónico (Pont. Univ. Lateranense), Licenciado en Teología Dogmática (Pont. Univ. Gregoriana) y Diplomado en Estudios Internacionales y Diplomáticos (Pontificia Academia Eclesiástica).

      Tras unos años de ministerio sacerdotal en Toledo, en 1991 fue nombrado Oficial de la Secretaría de Estado de Su Santidad, en el Departamento para los países de lengua española. Entre los años 1998 y 2000 fue Secretario de la Nunciatura en Colombia y, más tarde, Consejero de las Nunciaturas en Nicaragua, entre 2000 y 2003, en Francia entre 2003 y 2006, y en Serbia, en 2006.

                Ha sido profesor titular de Derecho Canónico en el Seminario Nacional Interdiocesano de Nicaragua y actualmente es profesor de Relaciones Iglesia-Estado y Derecho Concordatario en el Instituto Teológico San Ildefonso de Toledo, profesor de Normas Generales en el Instituto Superior de Derecho Canónico San Dámaso de Madrid, y profesor de Derecho Diplomático en la «Academia Internacional de las Ciencias de la Paz» en Roma. En 1998 publicó «Derechos de los pueblos y naciones. Un ámbito de diálogo entre el derecho internacional y el magisterio de Juan Pablo II».