Oficina de Información

Fundadora del monasterio de Casarrubios

 

Se abre el proceso de beatificación y canonización de

la Madre María Evangelista

 

5 de diciembre de 2012

 

Sor Marina Medina Postigo

 

El lunes 26 de noviembre del 2012 a las 18’00 horas, tuvo lugar en la Iglesia del Monasterio Cisterciense de la Santa Cruz, la Apertura del Proceso de Beatificación y Canonización de la Fundadora de dicho Monasterio, M. María Evangelista Quintero Malfaz, natural de la Villa de Cigales, Valladolid. Presidió el acto el Excmo. Sr. Arzobispo de Toledo y Primado de España, D. Braulio Rodríguez Plaza.
 

Nos acompañaron el P. General de la Orden Cisterciense, Dom Mauro Giuseppe Lepori, sacerdotes de la diócesis de Toledo y de fuera de ella, las autoridades y vecinos del pueblo que quisieron estar a nuestro lado en tan señalado día. El acto comenzó pidiendo la asistencia del Espíritu Santo cantando el Himno “Veni Creator Spiritus”; tras lo cual la Hermana María José, Vicepostuladora de la Causa, hizo una semblanza de la M. María Evangelista. Tras ello, el Postulador, dirigiéndose al Sr. Arzobispo le pide “se digne a dar inicio al Proceso Diocesano de Beatificación y Canonización de M. María Evangelista Quintero Malfaz”. Ante esto, el Juez Delegado de la Causa le pregunta al Postulador si tiene el nombramiento otorgado por la M. Abadesa del Monasterio. El Postulador afirma y hace entrega de los documentos al Sr. Arzobispo, el cual los examina y entrega al Juez Delegado para que los examine. El Juez Delegado da fe de la acreditación al examinar dichos documentos y el Sr. Arzobispo, reconoce como legítimos los poderes que “acreditan al Rvdo. P. Pierdomenico Volpi O. Cist. Como Postulador de la Causa”, tras lo cual ruega al Sr. Canciller Secretario que dé lectura al Decreto por el cual mandó iniciar la Causa y nombró a los miembros del Tribunal.
 

Una vez finalizada la lectura, el Sr. Arzobispo dirigiéndose a los miembros del Tribunal -los M. I. Sres. D. Francisco Javier Hernández de Pinto, Juez Delegado, y D. Rubén Zamora Nava, Notario actuario- les consulta si aceptan el cargo para el que han sido designados. Ellos, aceptan. Al aceptar, el Arzobispo les conmina a realizar el juramento de “cumplir cada uno fielmente su cometido”. Empezando por el Sr. Arzobispo y siguiendo los miembros del Tribunal, uno por uno, prestan juramento sobre los Santos Evangelios. El Sr. Arzobispo ordena al Canciller que lea el Decreto en el cual fueron nombrados los miembros de la Comisión de Peritos en Historia y Archivística -el M. I. Sr. D. Juan Pedro Sánchez Gamero; el Rev. Sr. D. Pedro Pablo Hernández Laín; y el Rev. Sr. D. Juan Antonio López Pereira- que aceptan el cargo y hacen el juramento.
 

Finalmente el Postulador de la Causa, P. Pierdomenico Volpi, es invitado por el Sr. Arzobispo a realizar el juramento “de cumplir fielmente su oficio y evitar cualquier cosa que pueda atentar directa o indirectamente contra la verdad o la justicia”. Y, por mandato del Arzobispo, presenta la Lista de Testigos, que el Sr. Arzobispo recibe y entrega al Juez Delegado. Para terminar, el Juez Delegado comunica dónde queda fijada la sede del Tribunal y los días y horas para interrogar a los testigos, convocando para la próxima sesión el día 5 de diciembre del presente año y que el primer testigo llamado a declarar será el Rvdo. D. Miguel Ángel Díez-Madroñero Moreno, Capellán del Monasterio de Casarrubios y Párroco del pueblo. El Sr. Arzobispo comunica que ha concluido la Sesión de Apertura y ruega al Canciller que levante Acta de todo lo realizado y que junto con los documentos y nombramientos, así como junto a las diligencias previas, lo entregue todo al Sr. Notario Actuario. Y declara abierto el Proceso diocesano de Beatificación y Canonización de M. María Evangelista Quintero Malfaz. El Canciller-Secretario pasa el Acta a cada uno de los miembros del Tribunal, quienes firman y sellan. Y entrega todo al Notario Actuario, quien declara haber recibido del Canciller-Secretario todos los documentos prescritos, firma y sella tal declaración.
 

El acto termina con las amables palabras del Sr. Arzobispo a los que han acudido a la Apertura del Proceso e impartiendo la bendición. Ya finalizada en la Iglesia la Sesión de Apertura, todos los fieles, con el Sr. Arzobispo a la cabeza, bajamos a la Sala Capitular del Monasterio donde está enterrada la M. María Evangelista1. Allí, rezamos la oración propia para implorar la intercesión de la M. Fundadora, con la ilusión y la esperanza de que la M. María Evangelista -su vida, ejemplos y virtudes- sea modelo seguro a seguir por todos los que buscan una luz en el camino que les ayude a seguir a Cristo con radicalidad y perseverancia hasta el fin.