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El Señor Arzobispo en la apertura del año judicial

 

El «Catecumenado» ha de dar «un nuevo vigor a la fe de los futuros esposos»

 

El Arzobispado de Toledo conmemoró la fiesta de San Raimundo de Peñafort con el acto de apertura del Año Judicial, en el que se dieron cita autoridades religiosas y civiles y en el que fue presentada la memoria del Tribunal Metropolitano de Toledo.

Toledo, enero de 2013

El Sr. Arzobispo, que presidió el acto, acompañado del obispo de Ciudad Real, quiso «destacar dos eventos especiales que han tenido lugar en el primer período del curso pastoral: el primero, la creación de los Centros de Orientación Familiar en la Vicarías de La Mancha, Talavera de la Reina y Toledo; y en segundo lugar, la institución del Catecumenado». Don Braulio se refirió también a la preparación al sacramento del matrimonio: «El noviazgo –dijo– es esencialmente el ‘noviciado para el amor conyugal’. Los jóvenes cristianos que se encuentran en este período de proyectos e ilusiones, tienen una oportunidad magnífica para ahondar y revitalizar la fe que recibieron cuando completaron su iniciación cristiana».
 

No obstante constató que «debemos reconocer que, en muchos casos, esa fe está adormecida, en rescoldo, sin relevancia en la propia vida e insuficientemente vigorosa para asumir los compromisos conyugales que se les avecina». Por eso el Sr. Arzobispo dijo que «el Catecumenado recientemente instituido en nuestra Archidiócesis deberá ser un instrumento imprescindible que ayude a los novios y a los consejeros matrimoniales que los acompañan, a dar nuevo vigor a la fe que un día recibieron los futuros esposos».
 

Don Braulio constató que «sorprendentemente, y al mismo tiempo que se descalifica la labor evangelizadora en la familia, criticándola como manipuladora o una moral impuesta, surgen ciertos grupos ideologizados que pretenden a toda costa educar a los niños y los jóvenes desde valores más que dudosos, por no decir contrarios a la naturaleza humana y a la dignidad del hombre». Seguidamente recordó que «las instituciones diocesanas, y específicamente los citados Centros y los Tribunales eclesiásticos en su faceta matrimonial, pueden y tienen la obligación moral de conocer y sanar, en la medida de lo posible, las causas que inciden en la salud conyugal y familiar: prevenir y curar las heridas, aconsejar y formar la voluntad para el amor, ofrecer los instrumentos para crecer en una sana afectividad y sexualidad; y, para todos aquellos que abran su corazón a la Palabra de Dios, iluminar desde la fe la vida familiar».

Nulidades matrimoniales

En la memoria anual se indican las causas de nulidades matrimoniales tramitadas durante 2012 en la Vicaría Judicial de Toledo, que fueron un total de 40, ocho menos que en el pasado ejercicio del 2011.
Fue el vicario judicial de la diócesis primada, don José Antonio Martínez García, quien ofreció todos estos datos recordando que en Primera Instancia –las causas propias de la diócesis–fueron 28 las sentenciadas. De todas ellas, 24 estuvieron a favor de la nulidad, tres fueron caducadas y una acabó en renuncia. En cambio, no hubo ninguna en contra de la nulidad y el total de causas introducidas ascendió a 20. Por otro lado, en Segunda Instancia –donde se tramitan las del resto de diócesis de la Provincia Eclesiástica– se introdujeron 15, de las que 4 tienen proceden de Albacete, 8 de Ciudad Real, 1 de Cuenca y 2 de Sigüenza-Guadalajara. De las 16 sentencias que se dictaron, todas ellas se firmaron a favor de la nulidad matrimonial.

Causas de nulidad

También se indicó que del total de causas en Primera y en Segunda Instancia, los capítulos invocados fueron grave defecto de discreción de juicio en 30 casos, mientras que en otros 23 fue la incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causa de naturaleza psíquica. Asimismo, otras 8 causas se corresponden con la exclusión de algunas de las propiedades esenciales del matrimonio como no creer en el sacramento, la infidelidad o el hecho de no querer tener hijos. Por último, una se corresponde con la simulación total del matrimonio y otras dos tienen que ver con un engaño provocado para obtener el consentimiento matrimonial. El vicario judicial también explicó que en 2012 se celebraron en la archidiócesis de Toledo 1.665 matrimonios canónicos y otros 899 civiles. La media de matrimonios canónicos celebrados y declarados nulos está entre 25 y 30, lo que supone un 1,7% de los matrimonios celebrados cada año por la Iglesia.

Cuidar la preparación

Citando a Benedicto XVI en su discurso a los miembros de la Rota Romana en 2011, el vicario judicial insistió en la importancia de la actividad pastoral en preparación y admisión al matrimonio y su relación con los procesos judiciales. «El Papa nos hizo caer en la cuenta de que frecuentemente los temas canónicos, que se imparten en los cursillos de preparación, ocupan un lugar muy modesto, cuando no insignificante, puesto que se tiende a pensar que los futuros esposos tienen muy poco interés en problemáticas reservadas a los especialistas considerando que, no sólo los novios sino también en ocasiones los sacerdotes, estos temas constituyen trámites de naturaleza exclusivamente formal».
De este modo, afirmó que es «una equivocación separar el matrimonio de la vida y el matrimonio del derecho cuando en realidad no hay más que un solo matrimonio»..