CRUZ DEL
CARDENAL MENDOZA
Cruz arzobispal o patriarcal, de plata dorada, con vara de plata
blanca, entre dos ciriales. Preside todo el conjunto del Ochavo-Relicario. Tiene en su
vástago once nudos dorados y otros tantos cañones. Parece que sólo esto corresponde a
la cruz que el Cardenal Mendoza dejó al sagrario de la Catedral, ya que la cruz
arzobispal, propiamente dicha, se rehizo por completo en el siglo XVIII, según el estilo
rococó, mientras que el varal y el nudo sí pertenecen al gusto artístico de finales del
s. XV "porque la nuestra cruz que en señal de primado hemos traido ante nos por las
provincias de... es la primera cruz que se puso sobre la más alta torre de la Alhambra de
la ciudad de Granada..., mandamos que la dicha nuestra cruz con su asta guarnecida de
plata sea puesta en el sagrario de la dicha nuestra Santa Iglesia... E alli queremos que
este perpetuamente..."
El guión sólo precede al Cabildo Primado en la procesión del Corpus Christi y en alguna
otra solemnidad más.
Como guión capitular que es está simpre flanqueado por dos ciriales de plata,
sobredorada en gran parte y que, como la cruz, se utilizan sólo en la procesión citada y
en casos excepcionales. Están estructurados conforme al gusto renacentista-barroco.
Parecen obra de principios del s. XVII y su peso, con las almas de madera, regatones de
hierro y la plata, es de cuarenta y ocho marcos, equivalentes a unos diez kilogramos,
cuarenta gramos.