Los
pasados días 28 al 30 de abril los
seminaristas menores junto con sus
familias peregrinaron hasta Covadonga.
Tres fueron las jornadas que vertebraron
nuestro itinerario: la primera tuvo su
parada en Oviedo. En su Catedral
visitamos la Cámara Santa, en la que se
guarda el Santo Sudario que envolvió el
rostro de Cristo, así como la cripta, en
la que durante la invasión islámica
estuvieron los restos de nuestra santa
toledana, Leocadia. Más tarde celebramos
la santa Misa en el Seminario de esta
ciudad.
La segunda
estación, y como centro de nuestro
camino, fue Covadonga. Tras saludar a la
Santina, celebramos la santa Misa en la
Basílica. Por la tarde a los pies de la
gruta, toda la familia del Seminario
rezó el santo Rosario e hizo su
Consagración a María. Después de
contemplar la maravilla de la creación
en aquellos paisajes, nos detuvimos en
Villaviciosa para tener en su Parroquia
la oración por las vocaciones, en el
Domingo del Buen Pastor.
La tercera
parada fue en Liébana, donde tuvimos la
gracia de celebrar la santa Misa y
venerar la reliquia de la santa Cruz,
que en su monasterio se conserva.
Una vez
más la Virgen María nos ha bendecido con
abundantes gracias. Esta experiencia es
un regalo para todos y cada uno de los
miembros del Seminario Menor: las
familias, sus hijos y los formadores.
Seguro que Ella, desde su cueva en
Covadonga, nos sigue bendiciendo con
abundantes y santas vocaciones
sacerdotales.
D. Rubén
Carrasco Rivera, vicerrector