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Ésta
última semana ha sido enfocada
principalmente hacia los mártires de la
persecución religiosa del 36.
Por eso el
viernes, la segunda sección durante la hora
de tutoría tuvimos el “Via martyrum” que
quiere decir “el camino de los mártires”;
éste camino fue el que tomaron los mártires
de Toledo hacia su lugar de martirio.
Partimos
desde la capilla del Seminario Menor que
está dedicada a nuestro querido rector el
Beato José Sala Picó, hacia la Catedral
desde donde salió camino de su martirio el
Beato JOAQUIN DE LA MADRID. Fue martirizado
el 27 de julio en la plaza de las Gaitanas.
Después
de meditar sobre el martirio del Beato
Joaquín nos fuimos hasta el paseo del
Tránsito donde a la entrada; donde antes
habían unas escaleras, y ahora hay una
rampa, martirizaron a el Beato RICARDO PLÁ
ESPÍ. Fue martirizado el 30 de julio del 36.
Sin
movernos del paseo del Tránsito fuimos a la
esquina en la que mataron al Beato JUSTINO
ALARCÓN DE VERA. Al que el mismo día de su
cumpleaños martirizaron el 1 de agosto de
1936. Fue disparado y apuñalado con las
bayonetas.
Y
por último fuimos hasta la fuente del
Salobre; lugar de martirio del Beato JOSÉ
POLO BENITO. El Beato hizo oír su voz a los
verdugos.” Dios es testigo del crimen
colectivo que van a consumar. Dios les
pedirá cuenta; él, en nombre de todos les
perdona”.
Después de
haber contemplado el martirio de nuestros
queridos mártires toledanos nos volvimos al
seminario con el corazón conmovido y lleno
de la sangre de Cristo. Le damos gracias a
Dios por habernos concedido estos santos
mártires.
Ignacio
López, 3º ESO |