La localidad de La Puebla de Montalbán acogía, este pasado 21 de febrero, el Encuentro de Hermandades y Cofradías “Cofrades por la Caridad”, una jornada que reunió a 300 cofrades de la Archidiócesis, en un ambiente de convivencia, formación y compromiso cristiano. Los participantes acudieron con sus medallas y escapularios, como expresión de pertenencia y comunión eclesial.
La cita, convocada por la delegación diocesana de Religiosidad Popular, Cofradías y Hermandades, se convirtió en un espacio de comunión para la realidad cofrade diocesana, con la finalidad de seguir creciendo en su misión evangelizadora y caritativa, compartiendo fe, experiencias y esperanza. El evento dejó patente el compromiso de las hermandades y cofradías de la Archidiócesis con su misión evangelizadora y caritativa, fortaleciendo los lazos de comunión y servicio en el seno de la Iglesia diocesana.
Formación y responsabilidad social
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la ponencia a cargo de D. Ignacio Valduérteles, doctor en Administración y Dirección de Empresas, vinculado a la sevillana Hermandad Sacramental de San Lorenzo y con una amplia trayectoria en el estudio del gobierno y la dimensión caritativa de las hermandades y cofradías. Su intervención invitó a profundizar en la responsabilidad social, la formación permanente y el compromiso caritativo de nuestras corporaciones, llamadas a ser presencia viva del Evangelio en medio del mundo.
Durante la conferencia y, posteriormente en la Santa Misa, hubo sacerdotes disponibles para el sacramento de la confesión, facilitando así una vivencia espiritual más plena de la jornada.
La Eucaristía, centro del encuentro
El acto culminante fue la celebración de la Santa Misa en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Paz, presidida por el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien animó especialmente a los cofrades a vivir con autenticidad su vocación dentro de la Iglesia. También animó a las hermandades y cofradías a vivir la cuaresma como camino de renovación espiritual, en el marco del XXVI Sínodo Diocesano.
Testimonio público de fe
Tras la Eucaristía, los devotos acompañaron al Santísimo Cristo de la Caridad en su recorrido por las calles de la localidad, ofreciendo un testimonio público de fe, oración y compromiso cristiano. Fue una manifestación de amor y veneración que recordó que la caridad es el verdadero camino que guía y da sentido a la vida de nuestras hermandades. Asimismo, en la iglesia del monasterio de las Madres Concepcionistas se pudo ganar el Jubileo concedido con motivo del 50º aniversario de la canonización de santa Beatriz de Silva, enmarcando así la jornada en un horizonte de renovación espiritual.
El encuentro concluyó con una comida fraterna en el convento de los Padres Franciscanos, en la que los asistentes compartieron un plato de migas prolongando el clima de convivencia que caracterizó toda la jornada.