Al conocer el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) en la tarde de ayer, deseamos expresar a las familias de las víctimas nuestra condolencia y a todos los heridos deseamos una pronta recuperación.
Nos unimos al dolor de las comunidades afectadas y de toda la sociedad y pedimos oración por todas las víctimas en las celebraciones de la comunidad cristiana.
El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz. A la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias, encomendamos a tantas personas que sufren.