La Catedral Primada acogía en la tarde de este domingo, 24 de mayo, solemnidad de Pentecostés, la celebración eucarística en la que 53 adultos recibían el sacramento de la Confirmación. La ceremonia fue presidida por el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves y contó con la presencia del delegado diocesano de Catecumenado e Iniciación Cristiana, D. Juan Jesús García; del delegado de Catequesis, D. José Zarco, y de los sacerdotes y párrocos que han trabajo pastoralmente con los candidatos que recibían este sacramento de la iniciación cristiana. Los adultos que recibían la Confirmación proceden de 13 parroquias de la Archidiócesis y su edad oscila entre los 17 y 55 años.
Don Francisco Cerro indicaba que la celebración de Pentecostés era uno de sus momentos más especiales del año, compartiendo su alegría porque este grupo de adultos completaban “su iniciación cristiana” porque “nunca es tarde para ello”. Igualmente recordaba a los nuevos confirmados que “Jesús cambia la vida, cambia el corazón” y exhortándoles de la siguiente manera: “No se puede ser cristiano sin Cristo y no se puede ser cristiano sin la Iglesia y no se puede ser cristiano sino amamos y perdonamos”.
El Arzobispo de Toledo felicitaba, igualmente, a los párrocos de los que se acercaban a recibir el sacramento de la Confirmación y también a los catequistas, a los que agradecía su trabajo porque los candidatos pudieran “conocer a Jesús; porque perderse a Jesús es perderse lo mejor de la vida”. Concluía su homilía invitando a los 53 adultos a vivir el amor y la caridad, “con los sentimientos del Corazón de Cristo“.