Se cumplen 300 años de la canonización de fray Juan de Yepes, el carmelita descalzo que ayudó a santa Teresa de Jesús a la reforma del Carmelo y 100 años de su nombramiento como doctor de la Iglesia. El Arzobispado de Toledo participa del Jubileo y se une al homenaje tributado a san Juan de la Cruz, por la Iglesia universal, con esta exposición de arte y poesía, que presenta la obra del artista Luis Arturo Giménez Alamán, integrada en originales y sugestivas instalaciones contemporáneas, para ilustrar el poema del Cántico Espiritual.
La exposición será inaugurada por el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, el próximo 20 de marzo y se podrá disfrutar hasta el 20 de junio en la Sala de Exposiciones del Arzobispado de Toledo, en horario de lunes a sábado de 11:00 a 14:00 y de 15.00 a 20:00 horas. y domingos de 11:00 a 18:00 horas.
San Juan de la Cruz y la ciudad de Toledo
La relación del santo con la ciudad de Toledo fue muy particular, puesto que, debido a su labor como reformador de la orden carmelitana, fue apresado y traído a la ciudad imperial, para ser encarcelado en el convento del Carmen calzado, próximo al Alcázar de la ciudad, junto al desfiladero del Tajo, hoy desaparecido.
En Toledo pasó 9 meses prisionero, entre los meses de diciembre de 1577 y agosto de 1578. Pero se da la circunstancia de que, durante este encierro, entre castigos, humillaciones y hambre, fray Juan de la Cruz se dedicó a componer cancioncillas que canturreaba de memoria y después escribió en un cuaderno, y que resultaron ser las obras más altas de la mística universal. Nos referimos a los romances, el poema de la Fonte, inspirado por el sonido del río Tajo, que oía pero no veía, probablemente las canciones de la Noche Oscura, y sobre todo el Cántico Espiritual (las 31 primeras coplas), titulado originalmente: Declaración de las Canciones que tratan del ejercicio de amor entre el alma y el esposo, Cristo.
Viaje sensorial y poético
La muestra presenta la obra plástica del artista turolense Giménez Alamán, inspirada en el argumento del Cántico Espiritual, que narra las ansias de la Esposa, imagen del alma, que sufre, se lamenta, y anhela estar con el Amado, y lo busca, y le pide le libre de los obstáculos y ataduras que impiden la unión, hasta que llega a gozar de su presencia.
Al mismo tiempo, la exposición nos traslada los detalles de este durísimo encierro, y nos hace descubrir la aventura de su fuga y su liberación, como fuente de la que manaron los versos más hermosos de la poesía mística de todos los tiempos.
Los visitantes serán invitados a un viaje sensorial y poético en el que la música de Amancio Prada interpretando estas coplas o canciones del alma, envolverán los distintos ámbitos cuajados de poesía, arte y belleza.