La Catedral Primada y la plaza de Zocodover de Toledo han acogido, en la mañana de este sábado, 30 de mayo, los actos conmemorativos del Centenario de la Coronación canónica de la Imagen de la Virgen del Sagrario, que han reunido a miles de fieles en una celebración festiva para la ciudad de Toledo y para toda la Archidiócesis, en el contexto, además, del VIII Centenario de la primera piedra de la actual catedral gótica. Los actos de la jornada han comenzado a las diez de la mañana, en el templo primado, con la misa solemne que ha presidido el enviado extraordinario del papa León XIV, nombrado el pasado 11 de abril: el arzobispo toledano monseñor Alejandro Arellano Cedillo, decano del Tribunal de la Rota Romana, a quien el Santo Padre ha confiado «el encargo de que, durante la solemne procesión […] hagas presente Nuestra voz, a fin de que todos reciban un renovado impulso para acrecentar y cultivar rectamente la fe».
En la carta que el Santo Padre dirigía a monseñor Arellano para confiarle esta misión, reconocía, además, que en la «Iglesia Catedral de Toledo, primada de toda España […], desde sus mismos orígenes y, de manera singular, desde el impulso dado por san Ildefonso, obispo de Toledo y heredero de la protección de Santa María, se tributa singular veneración a la celestial Patrona, la Virgen llamada del Sagrario, cuya venerada imagen sedente fue coronada con corona de oro hace ya cien años».
Mons. Alejandro Arellano Cedillo hace entrega a la Virgen del Sagrario del Lirio de Plata en la plaza de Zocodover en una mañana en la que Toledo se llena de luz y gracia. pic.twitter.com/Qq2yVealUd
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El afecto entrañable del Santo Padre
En la santa misa del centenario han concelebrado el arzobispo de Toledo, don Francisco Cerro Chaves, el obispo auxiliar y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, don Francisco César Garcia Magán, el arzobispo emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, y los obispos eméritos de Segovia y Albacete, don Ángel Rubio Castro y don Ángel Fernandez Collado, respectivamente. Han concelebrado también los miembros del Cabildo y numerosos sacerdotes de la ciudad y de la Archidiócesis.
El Enviado extraordinario del Papa ha comenzado su homilía afirmando: «Traigo con migo el afecto entrañable del Santo Padre, que abraza a cada uno de vosotros con la misma ternura con la que Cristo mira a su Iglesia, uniendo su corazón a esta Iglesia diocesana en este mediodía eterno. El Papa León XIV mira hoy con particular afecto a esta ciudad incomparable de Toledo, memoria luminosa en su historia de fe, custodia secular de la tradición cristiana de España y tierra fecundada por la santidad de pastores, mártires, contemplativos y pueblo fiel». Seguidamente ha explicado que «no celebramos simplemente un aniversario histórico, no hemos venido a contemplar una memoria dormida entre las sombras del tiempo, sino a avivar un fuego que sigue ardiendo en el corazón de nuestra Iglesia y a renovar un pacto de amor con nuestra Madre, porque la coronación de María no es solo un eco del pasado, sino parte del presente vivo de la fe de vuestra Iglesia diocesana». En este sentido, Mons. Arellano ha subrayado que «al coronarla litúrgicamente hace un siglo, la Iglesia en Toledo no hizo más que devolver a la Virgen el gesto que Ella tuvo con san Ildefonso. Coronarla fue vestirla con el oro de nuestra devoción y filial afecto».
➡️ Este día inolvidable está lleno de momentos especiales
Él es Antonio G. Talavera, en 1926 tenía casi 4 años y soltó una de las palomas el día de la Coronación de la Virgen del Sagrario
El 12 de junio cumplirá 104 años y ha podido revivir este acontecimiento histórico pic.twitter.com/1L1kbzScae
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Una llamada a la esperanza de la mano de la Virgen del Sagrario
Seguidamente se ha referido al octavo centenario de la Catedral para afirmar que «la celebración de esta efeméride nos sitúa ante una verdad esencial: la fe cristiana no existe fuera del tiempo o en los márgenes de la historia, sino que crece en su interior, en lugares concretos, y a través de comunidades vivas». El prelado oriundo de Olías del Rey ha querido resaltar que «en sus ocho siglos de historia, esta catedral siempre ha custodiado la memoria de una fe que no ha evitado las preguntas de cada época, sino que ha buscado habitarlas, aceptando la fatiga del discernimiento y de la conversión. Una larga historia con una mirada que se abre al futuro, que no invita a la nostalgia, sino a la esperanza».
Especial hincapié ha expuesto el enviado extraordinario del Santo Padre al vincular a la Virgen María con la Eucaristía: “Se entreteje la espiritualidad de esta gloriosa Iglesia de Toledo: una fe que contempla el Misterio, adora en silencio y permanece en Dios; un pueblo que, bajo la mirada de su Madre, descubre en el Pan consagrado la presencia viva de Dios». De ahí, en palabras del arzobispo de Bisuldino, que “la Virgen del Sagrario sigue conduciendo a los fieles hacia el altar, hacia el silencio de la adoración y hacia el misterio de un Dios que quiso quedarse para siempre entre los hombres, porque mientras existan almas que recen bajo las eternas bóvedas de esta Catedral Primada, la fe seguirá latiendo en las generaciones venideras, sosteniendo el alma de nuestra tierra y la esperanza de nuestra Iglesia; y Toledo seguirá proclamando, con humilde grandeza, que Cristo vive en medio de su pueblo, real y sustancialmente presente en el augusto misterio de la Eucaristía, sacramento donde el tiempo se abre a la eternidad y el cielo desciende silenciosamente sobre el altar».
El Decano del Tribunal de la Rota Romana ha querido incidir, igualmente, en el “tiempo de oscuridad espiritual” que reina en la sociedad actual: “Muchos hombres han perdido el sentido de Dios; las sociedades modernas poseen tecnologías admirables, pero almas heridas; hemos aprendido a comunicarnos en la inmediatez del instante, pero olvidamos cómo hablar con Dios; hemos conquistado distancias exteriores mientras se agrandan los desiertos interiores». Su llamada a la esperanza se fundamenta en María, quien “acompaña y anima la humanidad que sufre (…), quien hace descender la esperanza sobre nuestros miedos, sobre la incertidumbre de nuestro tiempo, sobre los sufrimientos que atravesamos, y nos asegura que el mal no prevalecerá, porque Dios mantiene siempre sus promesas y su misericordia es más fuerte que el mal”.
Ha concluido Mons. Arellano su homilía exhortando a “anunciar la belleza del Evangelio en medio de un mundo en busca sentido, acompañar las heridas de la humanidad con la compasión de Cristo, y ser presencia humilde, pero firme, de una esperanza que no defrauda”. Es por ello que ha pedido ser “una vida que hable, una Iglesia que acoja, una fe que ilumine”.
La Virgen del Sagrario, la Patrona de #Toledo por las calles del casco histórico
✝️ Sale en procesión extraordinaria con motivo del #Centenario de su #CoronaciónCanónica
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Procesión multitudinaria y entrega del Lirio de Plata
Finalizada la santa misa ha dado comienzo la procesión con la imagen de la Virgen del Sagrario, portando la misma corona que su imagen ceñía hace cien años, con motivo de su canónica coronación y vestida con un manto bordado del siglo XVII que ha sido restaurado para esta ocasión, ya que el que vistió en el año 1926, conocido como el manto de las perlas, como es sabido, fue expoliado de la Catedral durante la guerra civil, perdiéndose su rastro.
La procesión, en la que han participado más de 50 Hermandades y Cofradías de la ciudad de Toledo y de la Archidiócesis, ha discurrido hasta la plaza de Zocodover por el mismo itinerario que siguió hace un siglo: la calle Cardenal Cisneros, la plaza del Ayuntamiento, el Arco de Palacio y las calles Hombre de Palo y Comercio, hasta la plaza de Zocodover, donde se ha celebrado un acto de acción de gracias por los 100 años de la coronación, además de un acto de consagración mariana, momento en el que el Enviado del Papa ha ofrecido, ante la imagen románica de la Virgen del Sagrario, la distinción pontificia del Lirio del Plata otorgada por León XIV a la patrona de la ciudad imperial.
La Santa Sede publica la carta enviada a nuestra Archidiócesis a través Mons. Alejandro Cedillo con motivo del centenario de la coronación canónica de Nuestra Señora del Sagrario.https://t.co/e0zdFtIFie pic.twitter.com/icNJiosvni
— Archidiócesis de Toledo (@architoledo) May 23, 2026
Origen de la imagen de la patrona de Toledo
En el siglo XIII, con motivo de la segunda consagración del templo, el arzobispo Jiménez de Rada, pidió realizar una imagen de la Virgen María para la capilla central de la catedral, que, en el siglo XIV, fue sustituida por la actual talla que preside el retablo del altar mayor, bajo la advocación de Santa María de Toledo. En la actualidad aquella primera imagen se venera en la capilla del Sagrario, de la que recibe su nombre. Es una talla policromada, en madera de níspero, que en el siglo XVI fue recubierta de plata y adornada con joyas de oro y pedrería. Es una imagen mariana sedente, con el Niño en su regazo, y vestida con una túnica y un velo en la cabeza. Todo el conjunto ocupa un trono de plata sobredorada, del orfebre florentino Virgilio Fanelli, realizada entre 1654 y 1674, por orden del cardenal arzobispo Baltasar de Moscoso.
La talla original, tuvo una corona preciosa labrada por Gregorio de Baroja, que se perdió para siempre en un robo en 1869. Se conserva otra renacentista, hecha entre 1574 y 1586 por Alejo de Montoya, de 6,5 kilos. Pero la corona más famosa se remonta a los años 20 del siglo XX, cuando se decidió organizar una campaña para sufragar una nueva corona para la patrona de Toledo, «con la intención de utilizarla para su coronación canónica». Así, cuando se recaudó una suma importante –la corona costó 27.000 pesetas– se encargó al mejor orfebre asturiano Félix Granda, la fabricación de esta impresionante joya. Es uno de los mejores trabajos de orfebrería del siglo XX en España, fabricada en oro y platino y adornada por 170 brillantes, 10.451 rosas, 99 esmeraldas, 3.015 zafiros, 3.687 rubíes y 53 perlas.
Desde Cáritas Diocesana de Toledo celebramos el centenario de la coronación a la Esclavitud de la Virgen del Sagrario ❤✨#VirgenDelSagrarioToledo pic.twitter.com/RENQCAkiKs
— Cáritas Toledo (@caritasto) May 29, 2026
Salidas de la Virgen desde 1929
Cuentan las crónicas de la época que el 30 de mayo de 1926, «fue un soleado y caluroso día en el que la ciudad, con su ayuntamiento a la cabeza», se volcó en la celebración de la coronación. Miles de personas abarrotaron las calles en el recorrido que la imagen hizo hasta la plaza de Zocodover, ataviada con el famoso manto de las 50.000 perlas –obra de José Benito Montalvo y Matías Vello en 1762– adornado con el pectoral donado por el Cardenal Cisneros y su célebre topacio. Una vez en la plaza de Zocodover, el cardenal Reig y el Nuncio de Su Santidad, monseñor Tedeschini, coronaron la imagen mariana con la joya fabricada por Granda.
Desde el año de su coronación canónica, la imagen ha vuelto a procesionar por las calles de la ciudad en las siguientes ocasiones:
–1 de octubre de 1939: Recoronación y acto de desagravio tras la guerra civil.
–31 de octubre de 1954: Con ocasión del Año Mariano
–15 de agosto de 1961: Con motivo del estreno de un nuevo manto.
–30 de mayo de 1976: En el 50º aniversario de su coronación canónica.
–29 de mayo de 1977: Con ocasión del traslado desde el Arzobispado hasta la Catedral, tras siete meses de restauración.
–18 de noviembre de 1979: Por la celebración de la Misión del Rosario llevada a cabo en la ciudad de Toledo; en esta ocasión procesionó hasta Arco de Palacio.
–4 de febrero de 1995: Salida la Puerta Llana de la catedral, en una jornada de procesión de penitencia por la grave sequía y de rogativas para pedir la lluvia.
–15 de agosto de 2004: Con ocasión del Año Jubilar de Santa Leocadia y del 150 aniversario de la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, la imagen procesionó al exterior de la Catedral, llegando hasta el Arco de Palacio.
–25 de junio de 2005: Con ocasión de la Jornada Diocesana de Fin de Curso y Encuentro Mariano en el estadio de fútbol del “Salto del Caballo”.