El Seminario Menor, con motivo de su centenario, celebra un período jubilar que abarca desde el 18 de enero al próximo 14 de junio. El papa León XIV, por medio de la Penitenciaría Apostólica, ha concedido este tiempo jubilar. La ceremonia de apertura del jubileo tenía lugar en la tarde de este pasado domingo, 18 de enero, con la apertura de la Puerta Santa de la Capilla Mayor de esta institución. Fue el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro, quien presidía esta solemne Eucaristía.
Uno de los eventos más relevantes durante el período jubilar será la audiencia privada que el Santo Padre ha concedido al Seminario Menor “Sto. Tomás de Villanueva” y que se desarrollará el próximo 28 de febrero.
Cuatro jubileos que la Iglesia diocesana celebra durante 2026
Durante la homilía de la concelebración eucarística, Mons. Cerro recordaba los otros cuatro jubileos que también vive la Archidiócesis: el de la orden de la Inmaculada Concepción; el del centenario de san Juan de la Cruz, al cumplirse 300 años de su canonización y el primer centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia; también el jubileo guadalupense, al coincidir la fecha del 6 de septiembre en domingo; y, por último, recordaba el jubileo de la Catedral Primada, con motivo de su VIII centenario. En este sentido, don Francisco subrayaba la motivación de estos eventos: “Que la Iglesia abre sus puertas, las puertas de su corazón”.
Don Francisco quiso agradecer a toda la familia que conforma el Seminario Menor incidiendo que todos “son fundamentales” para que todos los que ingresan en la institución “quieran ser cristianos de verdad”; subrayaba igualmente que toda la familia del Seminario Menor ayuda a que todos los alumnos “estén disponibles a cumplir la voluntad de Dios” durante el tiempo de adolescencia en que se desarrolla la estancia en la institución.
Tener los sentimientos del Corazón de Cristo para iluminar al mundo
Por otro lado, el Arzobispo de Toledo invitaba a “tener los sentimientos del Corazón de Jesús”; incidiendo a los seminaristas que el Seminario “tiene que pasar por vosotros”. Aprovechaba, igualmente, para invitar a todos los seminaristas a implicarse en el Sínodo Diocesano, “caminando juntos con Cristo para volver al Amor Primero”. Exhortaba don Francisco a mirar a Jesucristo “Buen Pastor (…) el amigo que nunca falla” para “no desperdiciar ninguna vocación por ningún tipo de problema”.
Concluía el Arzobispo de Toledo invitando a imitar al santo obispo de Valencia quien exhortaba a “iluminar y calentar un mundo que se muere de frío” que es “lo que hace un sacerdote que vive la pasión por Jesucristo” y es a lo que está llamado a realizar el Seminario Menor. Utilizando los textos del santo patrono, Tomás de Villanueva, exhortaba de la siguiente manera: “El que ilumina siempre es el que tiene un corazón humilde y sencillo”.
Al final de la ceremonia, Mons. Cerro distribuía la carta pastoral con motivo del centenario de la institución diocesana y que lleva por título “Ardiendo, iluminamos”.