La Catedral Primada ha acogido este domingo la solemne celebración de la Eucaristía del Corpus Christi, Día de la Caridad. La misa ha estado presidida por el arzobispo emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, acompañado por miembros del cabildo catedralicio, quien ha lanzado en la homilía un mensaje de unidad, fraternidad y compromiso social, felicitando de manera expresa a todos los agentes de Cáritas por su labor. Durante su homilía ha recordado el sentido profundo de la festividad del Corpus Christi, explicando que “la Sagrada Forma nos habla del amor infinito en la Cruz”. En este sentido, ha destacado la dimensión de entrega de Jesucristo, afirmando que “se ha hecho pobre para ganarnos y salvarnos”. Para don Braulio Rodríguez, esta festividad supone, ante todo, un “encuentro alrededor del Señor”, un acto de “estar delante de Él y a su disposición, unos al lado del otro”.
Don Braulio Rodríguez ha afirmado que “la Eucaristía no es un asunto privado, que se queda en el círculo de amigos”, sino que su celebración es “la pública asamblea de todos aquellos que convoca el Señor, sin que le importe su composición”.
El objetivo final de la Eucaristía, según ha explicado, es “conducir a los hombres a una unidad” que trasciende los intereses particulares: “Hoy no nos une ningún interés privado, sino el interés que Dios tiene por nosotros”. Asimismo ha señalado que “cuanto más unidos estemos y miremos al Señor, más comunidad seremos”.
Elige amar. Elige comunidad
Cáritas Diocesana de Toledo celebra el Día de Caridad 2026 bajo el lema “Elige amar. Elige comunidad”. Conscientes de que nadie puede pelear la vida aisladamente, Cáritas constata cada día el poder transformador de la fraternidad, pues vivir promoviendo un estilo de vida basado en la fraternidad implica reconocernos iguales en dignidad y asumir el cuidado del otro como una responsabilidad compartida. Estos vínculos que nacen del encuentro con los demás son los que nos sostienen frente a los retos de estos tiempos tan complejos.