Los miembros de la Unión Eucarística Reparadora (UNER) de la Archidiócesis han realizado la anual peregrinación, con motivo de la Pascua. Tenía lugar durante los pasados 10 al 12 de abril y el destino han sido las ciudades andaluzas de Ronda y Málaga. Han sido un total de 54 peregrinos los que han realizado esta actividad pastoral, bajo el lema “Evangelios vivos andando por las calles”. El destino elegido se debe a la relación que tuvo con el fundador y obispo san Manuel González, quien pastoreó la diócesis malacitana a principios del siglo XX.
Los miembros de UNER pudieron conocer el Seminario Diocesano de Málaga, que fue diseñado e ideado por el santo obispo, quien dejó su propio testimonio, al respecto, en su obra “Un sueño pastoral”. Allí fueron recibidos por el obispo, Mons. José Antonio Satué, quien les ofreció una calurosa bienvenida.
En capital de la Costal del Sol, los peregrinos visitaron la basílica de la patrona de la diócesis, Ntra. Sra. de la Victoria, además de la casa-madre de la congregación religiosa fundada por san Manuel González, las Misioneras Eucarísticas de Nazaret. Igualmente, conocieron la Seo de la ciudad y el palacio episcopal. Otro momento de especial relevancia fue la visita a la tumba del beato Tiburcio Arnáiz, SJ, en la iglesia del Sagrado Corazón, con motivo del centenario de la muerte de este jesuita, coetáneo al obispo de los sagrarios abandonados.
El último lugar de la peregrinación fue la ciudad de Ronda, donde se encuentra la reliquia del brazo de santa Teresa de Jesús, ubicado en el monasterio de las MM. Carmelitas Descalzas, fundado igualmente por san Manuel González. En la ciudad del Tajo pudieron rezar ante la patrona, Ntra. Sra. de la Paz. Fue en la celebración eucarística tenida en esta ciudad, cuando varios miembros de la Archidiócesis se incorporaron a la UNER, concretamente dos nuevas “Marías” y dos nuevos “Juanes”.