El toledano Palacio de Fuensalida ha acogido, este lunes 20 de julio, la firma del protocolo general de colaboración entre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la provincia eclesiástica de Toledo para la financiación plurianual del patrimonio cultural religioso. Ha sido el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien en nombre de los obispos de la provincia eclesiástica de Toledo -formada por las diócesis de Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Toledo y Sigüenza-Guadaladajara- ha expresado su agradecimiento por el compromiso de la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha para rehabilitar bienes del patrimonio artístico de titularidad eclesiástica durante los próximos cuatro años. Un acuerdo que supone una inversión de cuatro millones de euros.
Esta colaboración se enmarca en la labor de la Comisión Mixta creada en 1986, que coordina las actuaciones sobre bienes culturales bajo el amparo de la Constitución Española y los Acuerdos con la Santa Sede. Además, la ley de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha, en su artículo 64, afirma que la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural fomentará la conservación, recuperación y restauración de los bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha, a través de subvenciones, ayudas y otras medidas económicas de fomento.
Agradecimiento a las comunidades locales por el cuidado del patrimonio
Tras la rúbrica de este acuerdo, el prelado toledano ha manifestado que la Iglesia Católica es titular del 85 % del patrimonio histórico y monumental de la región; un legado que se pone al servicio de la sociedad, tanto para fines litúrgicos como para usos culturales compatibles. Ha reconocido, igualmente, que el mantenimiento de este patrimonio genera riqueza directa en el entorno, atrae turismo, crea puestos de trabajo y favorece el desarrollo local. De igual manera, Mons. Cerro ha reconocido a las comunidades cristianas locales y a las personas anónimas, que de forma cotidiana asumen la limpieza y el mantenimiento ordinario de sus parroquias y ermitas para proteger sus raíces y su fe.
Sólo en el año 2025, la provincia eclesiástica de Toledo realizó 150 actuaciones de rehabilitación y restauración con una inversión total de tres millones de euros. Estos fondos provienen de las partidas presupuestarias de las diócesis y de la colaboración de los ciudadanos a través de la asignación tributaria (la X en la declaración de la Renta).
El objetivo fundamental de esta colaboración institucional es proteger el legado histórico de Castilla- La Mancha para trasmitirlo a las generaciones venideras.